Frenesí cuenta la historia, un momento de la historia, de unos personajes que fácilmente podríamos encontrarnos allá abajo en la plaza, en cualquier plaza de Caracas, o en cualquier centro comercial. Vivimos, reímos y hasta lloramos con ese grupo de mujeres y hombres que se aman con frenesí y que por lo mismo se les hace tan complejo llegar a amarse. Su cotidianidad, que es en rigor lo que más nos ocupa en la novela, su lucha por ver realizados sus sueños, tan parecidos a los nuestros, va llevando la trama hasta que explote la risa, o el llanto. Son varios amores los que vamos a contar, distintos, complejos, tiernos, afortunados y no tanto, vividos y sufridos por gente que a pesar de los pesares no deja de ver el amanecer como una nueva oportunidad, como una nueva esperanza de que quizá hoy va a ser mucho mejor que ayer y la cosa como que va a funcionar.